Table of Contents
| Jinn Home Page
| Search
| Net-Links
Voices
| Heresies
| Vectors
| Pacific Pulse
| The Americas
| California
| Movements
| Civil Conflicts
| YO!

Un Tema Del Espacio Tanto Como Del Color De La Piel - Las Prisiones Como Incubadoras Del Racismo
Por Joe Loya
Date: 06-18-98
El asesinato brutal de un hombre afro-americano en Jasper, Texas ha sido categorizado como un "crimen de odio" -- Jesse Jackson le ha pedido al Presidente que viaje ahí, cuando se aproxima el aniversario de la "conversación sobre la raza" y se habla de las profundas raíces del racismo en este país. Pero la intolerancia que inspiró el crimen creció de una cultura carcelaria que Estados Unidos necesita examinar si espera asumir un puesto inclusivo en eradicar el raciscmo. Joe Loya, editor de PNS, es un escritor de California que actualmente trabaja en una autobiografía.
En Texas tres hombres blancos salieron de una cárcel con un plan para matar a un hombre afro-americano. Esto se debe al aire en las prisiones. La densidad de un espacio reducido presiona a la imaginación colérica. Y todos sabemos que demasiada presión causa rupturas en las cañerías.
Cuando estaba en cárcel, un día provoqué a un hombre negro porque no me gustaba; él tampoco me estimaba mucho. Entendíamos que no hacía falta lógica para informar nuestro odio. Simplemente no podíamos estar juntos en nuestro espacio.
El me rompió el cráneo. Yo le apuñalé en la cara.
En carceles de alta seguridad, prisioneros frequentemente designan a dos o tres de los hombres negros más ruidosos para puñalarlos en caso de un disturbio. Estoy seguro que los dos lados hacen lo mismo.
Muchos estadounidenses piensan que todos que habitan prisiones forman una gran familia homogénea dedicada al crimen, pero no es así. Por ejemplo, varios grupos observan el mundo de manera distinta. La población negra en prisiones estalló con alegría cuando se anunció el veredicto de O.J. Simpson.
Racistas blancos encogieron los hombros. Sus caras revelaron un conflicto interno. Para nada les gustaba la idea de un hombre negro matando a una mujer anglosajona. Pero el enemigo de Simpson era la policía, y se sentían obligados a felicitarlo -- por lo menos en la prisión -- por haberle ganado al sistema judicial.
Ser un racista en cárcel es un asunto nubloso. En una prisión federal conocía a un hombre que era miembro de la Aryan Brotherhood (Hermandad Aria) y tenía una madre judía.
En California la Hermandad Aria se ha unido por años con la Mafia Mexicana para luchar contra afro-americanos o mexicanos del norte. En prisiones de California los mexicanos sureños luchan con los norteños por varias razones, sobre todo porque los norteños son acusados, por los sureños, de estar encaprichados con todo que sea negro. La música rap. La jerga afro-americana. Costumbres afro-americanas.
Mis primeros encuentros con el racismo ocurrieron cuando asistía a la escuela primaria. A veces frotaba mi piel mexicana bronceada y pensaba que, si no fuera por esta piel, sería uno de ellos -- mis compañeros blancos.
Pero fue en la cárcel donde, para mí, lo blanco y lo moreno alcanzó la paridad. Ahí un irlandés del sur de Boston me dijo que solía asaltar a estudiantes negros que eran tansportados a su escuela. Me tenía simpatía, me dijo, porque cuando era miembro de los Marines (soldados estadounidenses) admiraba la manera en que los chicanos eran quisquillosos y respetaban el espacio de otros.
Celdas estrechas aceleran el racismo. Una vez cuando estaba encerrado en mi celda le pedí papel higénico al guardia. Me dijo que tendría que esperar un par de días. Tenía ganas de dar golpes furiosos por tener que suplicar por papel, entonces soñé con la violencia -- no dirigida al guardia pero hacia el prisionero al otro lado del piso, que tocaba su música muy fuerte o le gritaba a su amigo por la noche cuando todo el mundo dormía. Era negro.
La Hermandad Aria fue la última pandilla carcelaria creada en California -- después que se estableciera grupos militantes de origen afro-americano y mexicano. En los últimos años de los 80, supuestamente eran responsables por la mayoría de los asesinatos, en prisiones federales, ligadas a las pandillas.
Los tres hombres acusados de atar a Lames Byrd , Jr. a su camioneta supuestamente han tenido relaciones con la Aryan Nation (Nación Aria) y el Ku Klux Klan. Pero esos hombres también pasaron años escuchando cómo compañeros de prisión sueñan de tirar ácido sobre las caras de sus ex novias o secuestrar a fiscales y torturarlos hasta la muerte.
Jesse Jackson ha pedido que el Presidente vaya a Jasper, Texas para el aniversario de la "conversación sobre la raza". Debe agregar a su itinerario una visita a las prisiones de Estados Unidos.
Según algunos reportes, los tres racistas blancos dicen que simplemente querían asustar a Byrd, pero de alguna manera el acto desató una ferocidad que está fuera de proporción en las calles libres.
No me extraña. Desde mi libertad bajo palabra (parole), mi corazón me ha traicionado y ha respondido con maldad hacia hombres en las calles - como si estuviera reducido al espacio de una prisión, y el mundo fuera pequeño otra vez.
Traducido por Alfonso Serrano F., PNS

Pacific News Service,
660 Market Street, Room 210, San Francisco, CA 94104,
tel: (415) 438-4755.
Jinn Magazine: <http://www.pacificnews.org/jinn/>
Email:
<pacificnews@pacificnews.org>
Copyright © 1998 Pacific News Service. All Rights Reserved.
Please do not reprint our stories without our permission.
This article is available for reprint.
For rates and information, call (415) 438-4755 or send e-mail to
<pacificnews@pacificnews.org>
|